Franquicias: Empezar con buen pie una Franquicia

Comienzos en una Franquicia:

Corregir a tiempo los desequilibrios y buscar asesoramiento independiente, cuestiones fundamentales

Uno de los problemas con los que habitualmente se encuentran los Franquiciados es la falta de experiencia. En la mayoría de los casos las personas que acceden a una red de franquicias no son del sector en el que emprenden la actividad.
Empezar bien no es garantía, aún así el primer año es fundamental y los resultados que en el se obtienen son determinantes para la posterior marcha del negocio.

El llamado «efecto apertura» ( incremento de ventas producido en los meses siguientes a la inauguración) no debe enmascarar deficiencias en la gestión. Transcurrido este periodo deberían estabilizarse los gastos y acercarse a las previsiones realizadas por el Franquiciador en su plan de negocio. Cuando las desviaciones en los gastos son constantes el Franquiciado tendrá que actuar de forma inmediata. 1- para ponerlo en conocimiento del Franquiciador. 2- tomando las medidas correctoras que le indiquen desde la Central.

De forma simultánea es recomendable que el Franquiciado reciba asesoramiento externo que le dirija para reducir gastos e incrementar ventas. Es en este momento cuando se empiezan a poner de manifiesto conflictos de intereses entre el Franquiciado y la Central. Ofertas obligatorias, sufragadas en su totalidad por el Franquiciado, horarios de atención al público que implican excesos en los costes laborales, precios de los productos incrementados…etc, son algunos de los problemas más comunes.
El desalineamiento de intereses entre la Central y los Franquiciados es el origen de la mayoría de los conflictos que se producen en el mundo de la franquicia.

Son habituales los establecimientos de reciente apertura, en los que el Franquiciado obtiene pérdidas cada mes, pero que aún así continúa asumiendo sus obligaciones económicas frente al Franquiciador. Estos franquiciados confían que su pertenencia a una red les va a librar del fracaso en el negocio.
Nuestra experiencia en este sentido es muy concreta. El franquiciado debe mantener una actitud proactiva y de control sobre su negocio igual a superior a la que mantendría en un negocio propio.
De esta forma tendrá que cuestionar las instrucciones dadas desde la Central cuando estás no den resultado.
Debe solicitar de forma inmediata la condonación temporal del pago de royalties. Junto con él franquiciador hará todo lo posible para estabilizar el negocio, renegociándo si es necesario unas nuevas condiciones más favorables.
Si aún así y por razones ajenas al Franquiciado, (inexistente estudio de mercado, error en las previsiones de ventas y costes, márgenes insuficientes, modelo de negocio no consolidado …etc) el establecimiento no consigue arrancar, la Central franquiciadora debe asumir la parte de responsabilidad que le corresponde.
Reubicación,renegociación de condiciones o facilitar un cierre compartiendo las pérdidas, serían algunas de las soluciones.
Recuerda que:

Él desalineamiento de intereses entre la Central y el Franquiciado es el foco de la mayoría de los conflictos que se producen en el mundo de la franquicia.

El Franquiciado debe mantener una actitud pro activa y de control sobre su negocio, igual a la que mantendría en un negocio independiente.

La central debe asumir la parte de responsabilidad que le corresponde. Reubicación , renegociación de condiciones o facilitar un cierre compartiendo las pérdidas, serían algunas de las soluciones.

José Zamarro.
Pérez Alvarez Abogados ( Asesoria y Defensa del Franquiciado )