FRANQUICIADOS QUE FRACASAN (parte III)

José Zamarro.
Asesoramiento y ayuda al Franquiciado Pérez Alvarez Abogados.

Malos comerciantes o víctimas de una estafa.

FRANQUICIAS: EL ENGAÑO DEL FRANQUICIADOR.

 

En esta serie de post ponemos el énfasis en demostrar que la entrega al futuro franquiciado de información irreal sobre la franquicia, no solo constituye un incumplimiento contractual, sino que en muchos casos puede alcanzar el delito de estafa.
Recordamos la definición que da el código penal sobre este ilícito penal:
» Cometen estafa los que con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno…» 
En nuestro anterior post ya hablamos del ánimo de lucro, en este nos centramos en el engaño.

Sobre el engaño bastante. 
La jurisprudencia define el engaño como  » la acción y el efecto de hacer creer a alguien algo que no es verdad » STS 161/ 2002 de 4 de febrero.
La doctrina y la jurisprudencia entienden que no es suficiente cualquier engaño y que este debe ser previo o concurrente, suficiente  y causante del desplazamiento patrimonial. Revisamos si se encuentran  estos elementos en los actos realizados por el franquiciador previos a la contratación de una franquicia.

Engaño precedente o concurrente: 
Se produce cuando la franquicia oculta algo que conoce, o afirma como verdadero algo que no lo es.
El franquiciador conoce el modelo de negocio de su franquicia, tiene experiencia y datos reales. Si hace entrega de un plan de viabilidad erróneo,lo hace a sabiendas y con pleno conocimiento de causa. La posibilidad de incurrir en error sobre costes de explotación y posibles cifras de negocio es inadmisible y solo puede tener por causa el mostrar una apariencia de buen negocio de franquicia donde en realidad no lo hay.

El engaño debe ser bastante.
Para medir la idoneidad del engaño, este se debe valorar en el marco concreto y determinado en el que se lleva a cabo la conducta engañosa. No obstante por regla general se considera bastante, cuando ha producido sus efectos defraudadores.
El futuro franquiciado no conoce el negocio que se le presenta, por eso acude a una Franquicia. Siempre que se adhiera a la red en virtud de la información de todo tipo desplegada por la central de la franquicia, el engaño habrá de considerarse bastante.

El engaño debe ser causante 
Hasta el punto de que acabe desencadenando el acto de disposición del estafado, en beneficio del autor de la defraudación o de un tercero.
Debe existir una relación directa entre el engaño realizado y el desplazamiento patrimonial en favor del autor. No cabe duda que tras la firma del contrato de franquicia y con la entrega del canon de entrada se consuma el delito. El franquiciado habrá entonces realizado un importante desplazamiento patrimonial, en beneficio de la empresa,  asumiendo a la vez obligaciones contractuales muy rígidas. Todo ello en virtud  de un proyecto de viabilidad realizado por la central de la franquicia.

No cabe duda que existe cierta dificultad probatoria, pero esto no nos debe disuadir de plantear demandas por la vía penal, cuando se den los elementos necesarios. Convencer a futuros franquiciados entregando información falsa a sabiendas, simulando la existencia de un buen negocio de franquicia y repitiendo esta técnica de forma reiterada, es algo que desde nuestro punto de vista se debe denunciar por esta vía, la cual no es incompatible con la exigencia por vía civil de responsabilidad contractual por incumplimiento.